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lunes, septiembre 23, 2013

Escrito de madrugada


Quizá yo sería un buen estalinista, por lo menos en las obsesiones
Por ejemplo este pensamiento constante cayendo en el mismo sitio
Gotero de todos los males y madrugadas
No mengua no caduca no comercia no circula—una especie de socialismo en un solo país
­Otrosí: la vecina insomne oye las dos, la tensión de sus ojos y el test auditivo del tráfico esporádico y vivo—
Un pájaro se posa en el árbol a las cuatro para cantar
El monocorde y modesto canto del pájaro oscuro
Es el pájaro de la primavera vestido en un ocre casi sucio
Trascendido del multicolor y tropical que podría esperar un centroamericano
Más bien su carácter es la sequedad del bombillo
Sólo entretiene una nota del árbol, entrecortada y dormida
Homo mirabilis que practica el turismo y la espera y la poesía

lunes, abril 19, 2010

Campanas tubulares

He decidido estudiar la obra de Cortázar de acuerdo a una especie de teoría tubular del sonido.

Decidido de verdad, tanto que abro los ojos. Mi primer capítulo será una interrogación sobre los cuentos de Bestiario. Bestiario y las campanas. Abro los ojos otra vez y me doy cuenta de dos cosas singulares. Uno. Tengo insomnio. Dos. La idea recién concebida es estúpida.

Desde el terremoto mis insomnios son más telúricos que la novela de la tierra.

Yo también he estado acostándome temprano
. ¿Quién escribió esto? ¿Piglia?

Alguien golpea el gong gigantesco de la tierra: el equivalente a Rayuela. Mi tercer capítulo.

Para salir por fin de mi estupidez nocturna,estoy decidido a hacer un repaso delicado de mis últimas lecturas. Abro, para tal menester, los ojos. Para repasarlas comienzo a producir unos homúnculos especialistas todos (el que menos máster) en campanas tubulares.

El trabajo en equipo me entusiasma.