Voy a leer al parque. Es el calor. Llevo El Cristo de la rue Jacob y otros textos de Severo Sarduy. Leo a saltos (o a asaltos). Imagino que subrayo algunas frases. Esta, por ejemplo: “Europa es un museo generalizado, como el de Oklahoma un teatro generalizado para Kafka” (pág. 82). Veo clavado en el aire el aire de América, la edición Nueva Nicaragua que leí allá por 1987. Quizá rememoré muchas veces ese libro pero quizá nunca desde entonces la secuencia del teatro generalizado de Oklahoma. De hecho cuando Sarduy suelta la metáfora voy antes en rápido y desperdigado salto a chocar antes (en el aire, en la luz del atardecer) con secuencias de películas de Robert Altman: teatro generalizado, estadounidense. Ah sí, Kafka como Chaplin se traslada a América: inaugura un cine.
La ola de calor se abate sobre el parque. Es un atardecer difícil en que se busca la sombra. El aire no corre. Algunas espirales de polvo soplan y crecen en formas más o menos enanas o medianas. Palomas que son ratas y tienen curiosidad. Pero no soy el lector loco que alimenta las palomas. Me ciño a la sombra o lo que se marca de ella en la banca del parque. Veo con curiosidad a los perros.
miércoles, junio 08, 2016
Los obispos
No practico el fetichismo necrológico. Las sábanas
De Darío en el Museo de León me dejan frío--frío como la muerte.
Las catedrales tienen al fondo, en Santiago o La Habana, cementerios
De obispos: el frío no transcurre en aquel encierro de las momias
De niño aprendí a temer a Las momias de Guanajuato en el Teatro González
Me dejan frío y sin compasión las fotos de escritores--qué oficio inútil, señor Mordzinski.
Sueño a veces con aquella mansión sobre la colina que menciona
Van Morrison en una canción y que yo imagino como aquella en que P.P.P. filmó Saló.
No practico el fetichismo necrológico pero esta vez, aprovechando
Un breve viaje a NY tenía que pasar por la acera del Edificio Dakota en la calle 72,
Con sus quimeras de hierro adheridas todavía. Hacía calor y compré una botella de
Agua en una tienda pequeña que atendía un muchacho asiático-americano. Crucé en
La esquina hacia Central Park. No quise ver los otros fetichismos, los paseos ciegos
Por Strawberry Fields. Sólo el vértigo. Los obispos avanzaban en fila fielmente
Hacia el Edificio conversando en el frío.
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