lunes, junio 15, 2026

Pasiones y frutos 1

 

Evidente que padecía de una pasión nacional no correspondida

que le hacía tirarse contra las palabras

Genealogías de cocina de obreros en haciendas cafetaleras de

abuelas descalzas o mulatas

Alfabetizadas como para anotar las fechas de los partos

o la contabilidad de la aguadora

La escuela era una épica por todo eso a veces

la única épica de donde surgiría la voz del joven que llegaba a universitario

sandinista, siempre con la nación pronunciada

entre los dientes con ironía pues se trataba más de un murmullo

que de una estentórea o performática enunciación 

De allí ese choque lateral disimulado quizá nunca frontal

con las palabras siempre en torno al nombre del parto

a la palabra aventada en la llovizna arrastrada en cunetas y cauces

La aguadora como chorro de la fuente

El tartamudeo fiel a su clase social

El embrujo ideológico de la bandera en el pecho

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