Cruzar muchas horas prosaicas apaciguando pulsiones.
Decorados de clínicas, de salones, de gimnasios
El rincón desierto recortado de un parque, el pasto seco
La cámara escueta iluminando el borde urbano
Un muro un grafiti un burdel de anteayer
En el pacífico subterráneo parpadea un aparato
Y los viejos se miden unos contra otros bajo el parpadeo
Algunos licores simples bordan a deshoras el día / la noche
Estoy por todo eso sumergido,
aguas poco claras poco cálidas
Anegados sueños, lápices, corbatas
Aparto con la mano la piel tendida a secar
Sobre el penitente de las flores humanas