lunes, agosto 03, 2020

Obispos



Tiendo a ver el catolicismo más como un lastre—social, político y moral— en la historia de Nicaragua, que como un elemento constructivo. Veo a los Obispos como el poder masculino, homosocial y patriarcal en esencia. De Obando a Báez me parecen la misma oscuridad. Me parece que se requiere ante tanto poder incuestionable de la Iglesia, más secularidad. Sobre todo, a partir de 2018 se quiere ver a estos señores Obispos como depositarios de una nueva moral o de la moralidad de la nación, etcétera. Intelectuales de la talla de Sergio Ramírez lo han afirmado (entrada de Facebook del 20 de julio de 2018). Yo pienso lo contrario (es decir, que la moral de los obispos tiene que ver con su institución y no con el país), y quizá deba alegrarme de no coincidir en esto con la idea dominante entre intelectuales. Yo sigo viendo a “un hombre con sonrisa brutal y ojos de pícaro” para recordar al poeta, cada vez que se asoma un obispo nicaragüense en la pantalla de la computadora.